Cuando nos atrae alguien, esta persona empieza a cumplir un rol amoroso para con nosotros. Estos roles pueden ser: romance, pasión, cariño, sexo, admiración, enamoramiento, compañerismo, pareja, amistad y muchísimos más.
El problema es que nos cuesta respetar ese rol que cada persona desempeña. Muchas veces queremos cambiárselo por otro.
Por ejemplo, creemos que siempre que nos enamoramos, tenemos que sí o sí intentar transformar a esa persona en nuestra pareja. Y no necesariamente tiene que ser así.
Al enamorarnos creemos, que solo por eso, esa persona debe cumplir el rol de pareja en nuestra vida. Pero que te hayas enamorado, en verdad, solo significa que esa persona cumple bien con el rol de enamoramiento, y nada más.
El rol de pareja es otro capitulo. Otro capitulo que quizás esta persona pueda cumplir excelentemente, o quizás no. Pero ya estaríamos hablando de otro tema, que poco tiene que ver con el enamoramiento.
No respetar esto nos lleva a tener grandes desilusiones.
Tenemos que aprender a disfrutar y respetar el rol que cada persona cumple para con nosotros.
Algunas personas cumplen excelentemente con el rol de enamoramiento en nuestras vidas. Ese es su rol y lo hacen muy bien. Nos inspiran y nos dan motivo de sonrisa e ilusiones. Lo difícil es saber respetar ese rol y no intentar que pase algo más. Hay que entender que de esa manera nos hará mucho mejor, y nos aportará mucho más, que si la forzamos a que cumpliera un rol que no le corresponde.