Las mujeres tienen mayor predisposición para poder cambiar una postura inicial negativa ante un candidato que fue sumando puntos.
Quizás en un comienzo no era el candidato ideal, pero su “insistencia”, basada en sumar importantes puntos, puede llegar a halagarla tanto, hasta el punto de hacerle ver que él es el hombre ideal para ella. Y así, una mujer puede enamorarse de un candidato que en un comienzo no le daba ni la hora.
Por eso los hombres son de insistir más que las mujeres ante un rechazo inicial.
Los hombres, en cambio, no poseen esa predisposición. Desde el comienzo ya eligen el rotulo para toda mujer que conocen y es muy, muy, muy difícil que lo cambien en un futuro. Si a un hombre no le gusta una mujer en un comienzo, es realmente difícil que le guste en un futuro. O si le gusta, pero la cataloga solo para sexo, es muy difícil que se termine enamorando de ella. Por más puntos la mujer crea estar sumando.
Quizás en un comienzo no era el candidato ideal, pero su “insistencia”, basada en sumar importantes puntos, puede llegar a halagarla tanto, hasta el punto de hacerle ver que él es el hombre ideal para ella. Y así, una mujer puede enamorarse de un candidato que en un comienzo no le daba ni la hora.
Por eso los hombres son de insistir más que las mujeres ante un rechazo inicial.
Los hombres, en cambio, no poseen esa predisposición. Desde el comienzo ya eligen el rotulo para toda mujer que conocen y es muy, muy, muy difícil que lo cambien en un futuro. Si a un hombre no le gusta una mujer en un comienzo, es realmente difícil que le guste en un futuro. O si le gusta, pero la cataloga solo para sexo, es muy difícil que se termine enamorando de ella. Por más puntos la mujer crea estar sumando.
Aquí nace el problema para ambos. Los hombres por creer que siempre pueden “convencerlas” de que son el hombre ideal para ellas, se pueden volver realmente insoportables, hasta el punto de convertirse en patéticos acosadores. Y las mujeres muchas veces mantienen al hombre que les gusta, por más que saben que solo es sexo, porque creen que con el paso del tiempo, él se terminara enamorando de ellas. Errores garrafales.
Sufrimos de amor por armar estrategias para el sexo opuesto, basándonos en la forma de pensar de nuestro sexo.